Mes: abril 2019

Jornada de cronicidad. Hospital Son Espases (Palma de Mallorca)

La doctora Inmaculada Ramos, directora médica de Linde Healthcare, presentando hoy en Palma de Mallorca en las jornadas de cronicidad y tecnologías para comunicación con el paciente

El señor Taltavull, enfermo de epoc, hablando de su experiencia en la mesa de cronicidad junto con sus médicos y enfermeras en el programa de epoc frágil.

Según su fisioterapeuta, el señor Javier Taltavull es un paciente 3.0, aquel que se preocupa de su salud y no solo de su enfermedad

LI Sesión Be neumo, be you

Hoy martes 23 de abril se ha celebrado en el Salón de Actos del Hospital Universitario de La Princesa una sesión especial Be Neumo, Be You, en la que seis estudiantes de medicina de la UAM (Gonzalo Gálvez, Irene Blanco, Enrique Barbero, Paula Lopez, Irene Cortiguera, Marta Chaure), junto con Jonathan McFarland, lingüista y Head of Academic Writing de Sechenov University, nos han hablado de su experiencia en el II Symposium The Doctor as a Humanist celebrado en Moscú del 1 al 3 de abril del presente. Al finalizar se ha anunciado el III Symposium, a celebrar del 25 al 28 de marzo de 2020 en Ciudad de México, con la colaboración de la Universidad Anáhuac. El Profesor Ancochea, jefe de Servicio de Neumología y delegado del Rector, ha confirmado el interés de la comunidad UAM y la iniciativa de Hospitales Hipocráticos en una máxima participación con este nuevo evento.

Papá, que me han dado una beca para irme a Moscú, a un Simposio del Doctor cómo Humanista- le dije atropelladamente, antes de salir corriendo hacia el hospital.

Mi padre me miró extrañado, intuyo que se pensaba que me había metido en una red de tráfico de órganos. Evidentemente no fue así, el Simposio era real, y tras un mes compaginando nuestra vida de estudiantes de medicina con reuniones para preparar nuestra poética presentación, visitas reiteradas al centro de visados, y la reserva de vuelos y hoteles ( trámites facilitados por la Fundación Teofilo Hernando), aterrizamos en Moscú sin terminar de creernos que nosotros seis hubiésemos sido elegidos para esta aventura.

Durante esos días, cambiamos a nuestra querida Princesa por la Universidad Sechenov, escuchamos ponencias de gente llegada de todas partes del mundo, hablamos y escuchamos y, sobre todo, nos sentimos escuchados en sesiones, cafés, cenas y paseos a la luz de las farolas moscovitas. Casi parecía que nos habíamos infiltrado en una película antigua, en las que los protagonistas, al salir de trabajar, asisten a una ópera en el Bolshoi y la comentan posteriormente con una cerveza en la mano en Dr. Zhivago, sin olvidar sus obligaciones como médicos y como humanistas en el día de mañana.

Como final de este breve relato, siento la decepción; todos volvimos con los dos riñones en sus fosas correspondientes, aunque nos dejamos algún que otro verso y un trozo de alma enredados en las calles de Moscú.

Galería fotográfica: